A gritos de «libertad» y «abajo la dictadura» cientos de cubanos se lanzaron a las calles este domingo en varias provincias del país, en la mayor protesta ocurrida en la isla en los últimos 60 años y que fueron reprimidas en varios lugares.

Al extenderse la manifestación, el presidente Miguel Díaz Canel convocó a los seguidores del gobierno a salir a las calles a «enfrentarlas».

«Estamos convocando a todos los revolucionarios del país, a todos los comunistas, a que salgan a las calles y vayan a los lugares donde vayan a ocurrir estas provocaciones, hoy, desde ahora y en todos estos días», dijo el mandatario en un inusual mensaje que se transmitió por todas las cadenas de radio y televisión de la isla a raíz de las protestas.

A través de redes sociales de la isla, decenas de cubanos transmitieron en vivo las manifestaciones que se iniciaron en el poblado de San Antonio de los Baños, en el suroeste de La Habana, y luego se extendió a otros, desde Santiago de Cuba, en el oriente hasta Pinar del Río, en el occidente.

En las transmisiones se veía a un numeroso grupo de personas gritando consignas contra el gobierno, contra el presidente Miguel Díaz-Canel y pidiendo cambios.

Según contó una de las participantes en San Antonio de los Baños, la protesta fue organizada el sábado a través de las redes sociales para este domingo a las 11:30 AM (hora local).

«Nos reunimos frente a la plaza de la iglesia y seguimos toda una marcha por toda la Calle Real y seguimos hasta el gobierno y la policía», dijo en diálogo telefónico.

«Esto es por la libertad del pueblo, ya no aguantamos más. No tenemos miedo. Queremos un cambio, no queremos más dictadura», dijo.el Centro de Prensa Internacional, la única institución del gobierno autorizada a dar declaraciones a medios extranjeros, para conocer la su posición, pero no tuvo respuesta inmediata.

En la transmisión televisada Díaz Canel dijo que en su gobierno estaban dispuestos a todo y estaremos en la calle combatiendo».

«Sabemos que en estos momentos hay masa revolucionaria en las calles haciendo frente a esto», dijo.
No vamos a admitir que ningún contrarrevolucionario, ningún mercenario, ningún vendido al gobierno de EE.UU., vendido al imperio, recibiendo dinero de las agencias, dejándose llevar por todas estrategias de subversión ideológica van a crear desestabilización en nuestro país», agregó.

«Habrá una respuesta revolucionaria», dijo, al vez que pidió a los «comunistas», enfrentar las protestas con «decisión, firmeza y valentía».

«Como dije en el discurso de clausura del congreso del Partido a la revolución la defendemos sobre todo los revolucionarios y en la primera fila, los comunistas y con esa convicción vamos a las calles, estamos ya en las calles, y no vamos a permitir que nadie manipule nuestra situación», dijo.

El llamado del presidente cubano provocó cuestionamientos entre opositores y en las redes sociales de la isla, quienes le señalaron de estar «llamando a una guerra civil».

«Qué irresponsabilidad… esto es el llamado a una guerra civil: ´La orden de combate está dada, a la calle los revolucionarios´, amenaza Miguel Díaz-Canel», escribió en Twitter la reconocida opositora Yoani Sánchez.

Luego de que las transmisiones de las protestas fueron interrumpidas en San Antonio, pero comenzaron a aparecer desde otros lugares de la isla, incluida La Habana.

«Hay mucha gente por Galeano y por Malecón. Han parado el tráfico y todo», contó a BBC Mundo Mairelis, desde Centro Habana.

Tres personas que participaron en la protesta en Pinar del Río, La Habana y San Antonio aseguraron a BBC Mundo que las manifestaciones habían sido reprimidas por la policía.

Varios videos publicados en redes sociales también muestran lo que parecen ser agentes de tropas especializadas deteniendo a varios manifestantes.

En otras grabaciones, se ve a un numeroso grupo de cubanos romper vidrieras y saquear algunas de las llamadas tiendas por moneda convertible (divisas extranjeras), que se han vuelto la única forma para muchos cubanos de acceder a productos de primera necesidad.