Por Madel Marquez Ventura –

Donde hay profesionales del arte o aspirantes a serlo, siempre encuentran paredes de incertidumbre sobre su futuro.

Esta incertidumbre nos trae muchos miedos que nos llevan a formularnos ciertas preguntas que no siempre podremos responder inmediatamente.

Por ello es bueno antes de emprender cualquier carrera, convencerse de que eres suficiente, y que los problemas sólo serán un motivo de testimonio eventualmente.

No convencernos de esto, hace que muchos colegas artistas desistan totalmente de su pasión.

Vivir del arte es una altísima montaña que conlleva mucho sacrificio para llegar a lo que cada artista considere como “éxito”.

Y Hablando de éxito, ¿qué es? y ¿por qué sentimos la necesidad de satisfacer la expectativa sobre el éxito que tienen otros sobre nosotros?

Para mí el éxito es relativo, tal como insinué en el párrafo anterior, cada quien tiene una definición distinta del éxito, ya sea porque les han dicho o porque han decidido qué es lo que quieren lograr y esto simplemente les hace sentir plenos.

Para muchos artistas, éxito puede ser vivir del arte y punto; para otros sería, enseñar a través del arte.

Respondiendo mi segunda pregunta, en esta etapa de mi vida he llegado a la conclusión de que muchas veces dejamos atrás la pasión por el arte, y nos convertimos en portador del arte que solo quiere reconocimiento y “prestigio” olvidando muchas veces la esencia, ese miedito que se siente antes de salir a un escenario, y se convierte en una expectativa de aplausos y buenas críticas cuando termine la función.

Como artista, hace unos días decidí que voy a limitarme a disfrutar el arte, a disfrutar cada oportunidad que se me presente porque al final de mis días eso es lo que quiero contar.

De ese modo, porque en definitiva, para mí, éxito es vivir un personaje que vaya actuar, es aprenderme un guión, escribir un guión, producir o dirigir un audiovisual, es hacer todo lo que puedo y sé hacer para crear un proyecto. Es saber que no soy más que nadie en ningún proyecto pero tampoco menos que nadie.

Mi éxito es ser feliz hasta en los momentos más difíciles, porque sé que serán historias de las que probablemente me reiré. Y sí, quizás suena muy idealista u optimista, quizás en unos años ya no lo vea así.
Mientras tanto, así quiero vivir.

La autora es actriz y directora de cine.