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LA HABANA (AP) — Con la ayuda de México y Venezuela, especialistas y bomberos cubanos buscaban el domingo combatir el incendio de grandes proporciones que se desató en una base de almacenamiento de combustible en la occidental provincia de Matanzas el viernes.

Hasta ahora una persona murió, 122 resultaron heridas y un grupo de bomberos se encuentra desaparecido en el lugar del siniestro.

El incidente se produjo la noche del viernes cuando un rayo impactó en un tanque de combustible que tenía un 50% de su capacidad de llenado -52.000 metros cúbicos- de crudo de producción nacional. Las llamas no pudieron ser contenidas y se extendieron la madrugada del sábado a otro de estos contenedores provocando explosiones.

“La misión del día es mantener frío el tercer tanque”, dijo el gobernador de la provincia, Mario Sabines, al destacar que el objetivo es que no se vuelvan a expandir las llamas.

Ubicada unos 100 kilómetros al este de La Habana, Matanzas tiene unos 140.000 habitantes y el lugar del siniestro es la Base de Supertanqueros con ocho de estos gigantes contenedores agrupados en dos baterías de a cuatro.

Al mismo tiempo expertos indicaron que ya casi está consumido el combustible del primero -adonde cayó la descarga- pero aún no se puede ingresar para buscar a los bomberos desaparecidos debido a las altas temperaturas y la poca seguridad del área.

El domingo el gobernador provincial Sabines indicó se habían evacuado 4.946 personas sobre todo de un reparto colindante llamado Dubrocq.

Fuerzas especializadas contra incendios comenzaron a llegar con sus equipamientos desde México y Venezuela que enviaron aviones y helicópteros desde el sábado por la noche además de productos específicos para apagar a las llamas.

“El apoyo (es) en la prevención de riesgos y también ayudar para sofocar el incendio por medio de enfriamiento a base de agua y espuma”, dijo a su arribo el general de brigada mexicano Juan Bravo. “Esperamos que pronto lleguen más apoyos, como el material químico”.

El presidente Miguel Díaz-Canel participó de una reunión con los jefes de las delegaciones de México y Venezuela para coordinar el combate a las llamas y ante la prensa local reconoció el valor de la cooperación, pues Cuba no tiene ni la experiencia ni los recursos para enfrentar en incendio de gran magnitud como éste.

La víspera el vicecanciller de Carlos Fernandez de Cossío informó que Estados Unidos había ofrecido ayuda técnica para contener las llamas. “Propuesta ya en manos de los especialistas para la debida coordinación”, tuiteó.

Minutos después, el presidente Díaz-Canel agradeció a México, Venezuela, Rusia, Nicaragua, Argentina y Chile, que habían hecho llegar su interés de cooperar para sofocar el incendio o con ayudas varias, así como a Estados Unidos. Washington y La Habana tienen una tirante relación y el gobierno estadounidense mantiene una política de sanciones a la isla.

El desastre en la Base de Supertanqueros de Matanzas se produjo en momentos en que Cuba atraviesa una fuerte crisis económica y energética, con apagones frecuentes que crispan a la población más aún con un tórrido verano. Se desconoce la cantidad de combustible que se perdió con el accidente el cual iba a ser destinado a las centrales termoeléctricas para generar corriente.

La ciudad de Matanzas queda además a 50 kilómetros de Varadero, el principal polo turístico de Cuba, pero las autoridades indicaron que no había afectaciones para ellos. Indicaron que había unos 12.300 viajeros en este momento en aquella localidad.

En la mañana del domingo un comunicado del Ministerio de Salud aseguró que se reportaron 122 personas lesionadas, de las cuales 24 permanecen hospitalizadas.

Además, se identificó al fallecido como el bombero Juan Carlos Santana, de 60 años y de la provincia de Cienfuegos.

Inicialmente las autoridades, incluyendo Díaz-Canel, indicaron que había 17 bomberos desaparecidos. No se especificó cuántos hay actualmente con paradero desconocido, pero los especialistas indicaron que esperan una disminución del incendio en torno al primer tanque para buscarlos.

Paralelamente, el Ministerio de Ciencia y Tecnología informó que la nube que se formó a partir del incendio, y que avanzó hacia el occidente del país llegando a La Habana, continuará este domingo el mismo curso.

La nube contiene dióxido de azufre, óxido de nitrógeno, monóxido de carbono, entre otras sustancias, y se encuentra a cuatro o cinco kilómetros de altura.