SANTO DOMINGO.- Cerca de 2,000 miembros de la Fuerza Aérea de la República Dominicana (FARD), están siendo cancelados como resultado inicial de la auditoría dispuesta por el Ministerio de Defensa al personal de las Fuerzas Armadas.

Tanto el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea) y todo el personal del Ministerio de Defensa fueron sometidos durante los meses de agosto, septiembre, octubre, noviembre y diciembre del pasado año, a una auditoría que procura identificar los llamado militares »peluches» todo el personal que no brinda labor alguna a la institución, y está recibiendo un salario.

En la Fuerza Aérea, las autoridades detectaron que cientos de personas con contratos temporales cobraban sin trabajar.

Un total de 1,832 miembros de esa institución fueron desvinculados desde agosto 2020 hasta la primera semana de junio de 2021, por diferentes infracciones a la Ley (139-13) Orgánica de las Fuerzas Armadas. Estos militares violaron el numeral 3 del Artículo 173 de la normativa que rige los cuerpos castrenses.

Cerca de 139 oficiales, alistados y asimilados fueron cancelados durante ese periodo, por cometer faltas graves como ausentarse de su unidad de servicios sin la debida autorización; salir del país sin permiso de sus superiores; desobediencia al mando superior entre otras infracciones al Reglamento Disciplinario de las Fuerzas Armadas.

Fue recomendada la cancelación de contratos de otros 439 miembros que fueron ingresados a la institución de forma irregular, violentando el Artículo 97 de la referida legislación militar.

El personal desvinculado y dado de baja fue ingresado con edades superiores a la establecida en la ley, lo cual crea el inconveniente de que cuando se establece la relación edad-tiempo en servicio, no cumplirán con los requisitos para otorgarle la pensión.

El numeral 4) del referido artículo establece que, para los oficiales especialistas, de servicios auxiliares y asimilados militares deben de haber cumplido para el ingreso 18 años de edad y no más de 35 de vida.

Durante este proceso de auditoría, al menos 328 militares presentaron renuncia de la institución, para dedicarse a actividades civiles, según indica el documento, y afirma que no se trató de un personal operativo, sino de personas que fueron ingresadas irregularmente pero que se dedican a actividades independientes del compromiso militar.

La comisión recomendó también la disolución de los contratos temporales de 538 personas civiles que figuraban como igualados en las nóminas, pero que cobraban y no asistían sin ir a la institución.

Otros 40 alistados resultaron desvinculados porque fueron cancelados como trabajadores temporales, y ahora figuraban como militares activos ingresados irregularmente.

Las cancelaciones en la FARD alcanzaron también a un grupo de 11 oficiales y alistados que ostentaban rangos honoríficos, a contrapelo del Artículo 70 de la ley militar vigente, que prohíbe la concesión de grados honoríficos en las Fuerzas Armadas.

Durante el saneamiento a las nóminas de la FARD, fueron cancelados, además, otros 18 miembros e igualados que figuraban cobrando en otras nóminas del Estado.

Las autoridades desvincularon en ese mismo orden a 173 oficiales con disfrute de pensiones, en su mayoría se trata militares que no prestaban servicios a la institución, algunos residen fuera del país y otros en actividades independientes. La comisión continúa evaluando al personal auditado, y proyecta la cancelación de otros 500 miembros, que no prestan una labor útil a la institución, según las autoridades.

El ministro de Defensa dice que esta cifra podría llegar a los 7 mil militares y asimilados que serán desvinculados de las instituciones castrenses.