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Fuerzas separatistas apoyadas por el ejército de Moscú afirmaron este sábado que habían rodeado «totalmente» Lisichansk, en el este de Ucrania y última ciudad importante que aún no está bajo su control en la provincia de Lugansk.

«Hoy (sábado) la milicia popular de Lugansk (ejército separatista) y las fuerzas armadas rusas ocuparon las últimas posiciones elevadas estratégicas, lo que nos permite afirmar que la localidad de Lisichansk está totalmente rodeada», indicó un representante del ejército separatista de Lugansk, Andrei Marotchko, citado por la agencia de noticias TASS.

En el mismo sentido, el jefe de Chechenia y que combate en el terreno para Moscú, Ramzan Kadyrov, dijo que bloquearon todas las entradas y salidas de la ciudad.
«La trampa se cerró, Lisichansk está completamente rodeada por fuerzas aliadas. Vale la pena suponer que pronto comenzará un ataque a gran escala contra la ciudad. El enemigo, a su vez, no tiene adónde ir, ya que todas las entradas y salidas están bloqueados», escribió en su canal de Telegram.

Lisichansk es la última ciudad importante que aún no está en manos rusas en Lugansk, una de las dos provincias del Donbass, una región controlada parcialmente por las fuerzas prorrusas desde 2014 y donde se libran actualmente la mayoría de los combates.

Su ciudad gemela, Severodonetsk, separada por el río Donets, cayó en manos de los rusos la semana pasada después de que las tropas ucranianas se retiraran tras semanas de batalla.

La toma de Lisichansk permitiría a los rusos avanzar hacia Sloviansk y Kramatorsk, otras dos ciudades importantes de la región industrial del Donbass.

«Los rusos están atacando desde diferentes flancos, involucraron una gran cantidad de soldados y equipos. Nuestro ejército está frenando la ofensiva del enemigo», señaló en Facebook el gobernador de Lugansk, Sergii Gaidai.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, admitió en las últimas que las tropas de su país afrontan una situación «extremadamente difícil» en Lisichansk.

Aunque en su informe matutino sobre la situación en el frente, el Estado Mayor ucraniano dijo este sábado que «los rusos llevaron a cabo una ofensiva (hacia un pueblo a pocos kilómetros al oeste de la ciudad), sin éxito, y se retiraron».

El viernes, el Ministerio de Defensa ruso anunció que sus tropas habían «llegado a las puertas de Lisichansk» y estaban infligiendo «grandes pérdidas» al ejército ucraniano.

A unos 60 kilómetros más al oeste, en Sloviansk, una ciudad del Donbass cercana a Izum y Liman, que ya están en manos rusas, un disparo de cohete alcanzó varias casas, matando a una mujer en su jardín e hiriendo a su marido, informó la agencia de noticias AFP.

Pavlo Kyrylenko, gobernador de Donetsk, la otra provincia que compone la región de Donbass, desde ayer por la mañana murieron cuatro civiles y 12 resultaron heridos en Sloviansk.
Por otra parte, autoridades ucranianas confirmaron que recuperaron el control de la estratégica isla de Serpientes, ubicada en el mar Negro y tomada hasta hace poco por Rusia.

La administración militar regional de Odesa informó que despejaron la isla del equipo y armas que dejaron las fuerzas rusas en su retirada, entre ellos un lanzacohetes múltiple Grad, un sistema de misiles y cañones antiaéreos Pantsir-S1, tres vehículos blindados y de motor, un camión cisterna y un almacén con otros equipos.

El Kremlin anunció hace dos días que se retiraba del territorio ubicado frente a la ciudad de Odesa como gesto de «buena voluntad», pero las Fuerzas Armadas ucranianas dijeron que los militares escaparon en dos lanchas tras fuertes ataques con artillería y con misiles.

En tanto, el Ministerio de Defensa ruso afirmó que destruyó dos depósitos de municiones cerca de la ciudad de Mykolaiv, en el sur de Ucrania, así como un puesto de mando en la región homónima.

Así lo indicó el vocero de la cartera, Igor Konashenkov, quien también indicó que las tropas rusas derribaron un avión MiG-29 de la Fuerza Aérea de Ucrania, también en la región de Mykolaiv.