Por Juan Carlos Espinal /

El solo hecho de que entre Marzo del 2020 y Abril del 2021 haya predominado el confinamiento, Toque de Queda y Estado de Excepción sugiere que muchas de las causas que obligaron la militarizacion durante la pandemia COVID-19 tienen que ver con las consecuencias sociales y económicas del impacto negativo entre los hogares dominicanos que desde el empresariado se postulan.

Se dice que el confinamiento estimuló la independencia constitucional de los militares para meterse en política.

En el último año de la pandemia COVID-19 los guardias y los policías tienen más influencia política que los partidos políticos y suficientes motivos económicos para actuar contra los dirigentes civiles.

Como gobernar por decreto se ha vuelto una normalidad es posible que en algunas circunstancias este argumento se detenga parcialmente en las puertas del despacho del presidente Abinader.

Al ampliar y consolidar el Toque de Queda todos los programas de control social del gobierno se encuentran administrados por el Ejército como respuesta a la excepcionalidad política.

Muchos países de América Latina y el Caribe han experimentado movilizaciones caracterizadas por el agravamiento de las insatisfacciones sociales, la falta de cumplimiento de las promesas de campaña y el hartazgo inflacionario.

No existen pruebas convincentes que expliquen los más de 200 mil arrestos en Toque de Queda sin que no exista una correlación entre las desesperanzas de muchas personas y la frustración política de otras.

Para mantener la contención social, los militares están recibiendo ayuda económica y política del gobierno.

En los más de 550 días de confinamiento se les pagó de manera ilegal estimulando el apresamiento del civil para recaudar multas.

El gobierno de los Estados Unidos está proporcionando a las FFAA y PN inteligencia militar, tecnología, comunicaciones, intercambio de información, adiestramiento militar contra terrorismo, anti motines y entrenamiento de guerra irregular compleja.

Es probable que la cohesión interna de las Fuerzas Armadas se haya roto debido al esfuerzo que supone la intervención militar en los asuntos políticos.

Pero, Qué características del establecimiento politico militar en COVID-19 facilitan la ingobernabilidad?

El Toque de Queda supuso que sin la ampliación de los protocolos sanitarios con la OMS OPS y ONU para acceder a las vacunas de Bien Común y contratar médicos epidemiólogos extranjeros el enfoque científico tecnológico del abordaje de la pandemia estuvo deliberadamente mal orientado porque las causas de la expansión geográfica son exógenas y sus características sociales son económicas y políticas.

Las explicaciones de la inteligencia militar no detalla las intervenciones del Ejército porque sencillamente estas son manifestaciones politicas de sociedades sub desarrolladas.

En este tipo de sociedades sub desarrolladas a los militares no solo les preocupan sus sueldos y promociones sino, además, la distribución del poder y el estatus en todo el sistema político.

Las metas de los militares superiores o no son generales y difusas, a la vez que limitadas y concretas.

Lo propio ocurre con el Ministerio de Interior y Policía.

Coroneles y Generales participan en política en forma directa como un Ejército.

La corrupción militar se vincula con la intervención de la riqueza en la esfera de la política.

Los efectos sociales del Toque de Queda reflejan invariablemente que las Fuerzas Armadas tienen una participación política en la distribución de los presupuestos.

La Policía Nacional hace que su trabajo sea más politizado a falta de instituciones políticas efectivas.

Los policías no reconocen el Fideicomiso ni la autoridad de los militares ni aceptan las instituciones políticas.

Sea como fuere, existe un consenso general en cuanto a quien le toca cobrar la Cantina, el 10% y la burocracia política de quienes distribuyen las dietas.

Como la sociedad Dominicana se encuentra indefensa a merced del crimen de cuello Blanco, el aumento acelerado de los abusos de poder y el aumento de la violencia se ensancha en los municipios lo que hace más compleja la criminalidad.

A medida en que el confinamiento se amplió, los militares fueron conformando unas determinadas camarillas político empresariales entre sí ya bien sea en el control de las cárceles, las Intendencias y el financiamiento político.

En una sociedad sin instituciones públicas destinadas a consolidar la cultura democrática efectiva el resultado final de la militarizacion es el caos político.

Una inmoralidad política.