El barril de petróleo Brent llegó este miércoles a los 90 dólares por barril por primera vez desde octubre de 2014, impulsado por el bajo nivel de oferta global y las perspectivas de avance de la demanda a medida que las economías retiran restricciones tras la última oleada de la pandemia.

El crudo del mar del Norte, de referencia en Europa, cotizaba en el International Exchange Futures de Londres en 90,16 dólares esta tarde, un 2,16 % más respecto al cierre de ayer, de 88,25 dólares.

Los temores sobre la continuidad del suministro derivados de las tensiones en Oriente Medio, así como un bombeo por debajo de lo esperado por parte de Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus socios (Opep+), están entre los principales motores del alza del precio.

La escalada del petróleo Brent hacia los 100 dólares por barril es un escenario plausible en un futuro cercano para muchos expertos, que citan asimismo los riesgos geopolíticos asociados a la crisis en Ucrania como un factor relevante.

Alertan, con todo, que la propia inflación del precio del crudo puede comenzar a destruir demanda y moderar la subida.

“Parece que deberíamos ver precios aún más altos”, señaló a Efe Michael Hewson, analista jefe de CMC Markets.

Sin embargo, “hay que ser cautos a la hora de sacar conclusiones sobre los movimientos al alza sin compensar por los efectos que estos incrementos tienen en la demanda”.

“A medida que la inflación continúa devorando los ingresos disponibles para los consumidores, el aumento del coste del combustible y la energía puede no ser sostenible en el largo plazo”, indicó por su parte a Efe Fawad Razaqzada, experto dela firma ThinkMarkets.

Otro elemento clave para determinar la evolución de los precios son los planes de la Opep, que mantiene desde hace meses un pulso con Estados Unidos por el control del mercado.

EFE