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FUENTE: EFE

El ecuador de la visita del fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), Karim Khan, a Venezuela está marcado por el silencio sobre su actividad y el clamor de organizaciones defensoras de derechos humanos, que reiteraron este martes la petición de ser escuchadas.

Khan, quien llegó al país el pasado domingo para una visita de tres días, fue interpelado en diferentes foros por quienes aseguran ser familiares de víctimas de persecución y abusos por parte del Gobierno o de activistas que claman por la liberación de reos a quienes consideran «presos políticos».
«Escuche a los verdaderos afectados», le pidió a Khan José Gregorio Pernalete, padre del manifestante Juan Pablo Pernalete, quien murió en las protestas de abril de 2017 por el impacto de una bomba lacrimógena.

Este hombre, quien se manifestó a la entrada de la Defensoría del Pueblo en Caracas, insistió que en Venezuela «no se imparte una justicia genuina» y tampoco «hay intenciones» de hacerlo.

Los manifestantes, además, solicitaron ante la Defensoría del Pueblo que se coordinen reuniones entre el fiscal y las víctimas, o que se «establezca una mesa técnica» para que exista algún tipo de comunicación entre Khan y los ciudadanos que quieren exponer sus casos.