Ceuta está a miles de kilómetros de nosotros, pero las advertencias no tienen nacionalidad. Las naciones no pierden el control de sus fronteras el día en que enfrentan una crisis; comienzan a perderlo mucho antes, cuando deciden ignorar las señales que el mundo les está mostrando.
Ceuta está a miles de kilómetros de nosotros, pero las advertencias no tienen nacionalidad. Las naciones no pierden el control de sus fronteras el día en que enfrentan una crisis; comienzan a perderlo mucho antes, cuando deciden ignorar las señales que el mundo les está mostrando.